La Oficina de Responsabilidad Presupuestaria británica alerta de «riesgos significativos» por la crisis en Oriente Próximo, el Instituto de Estudios Fiscales del país habla de una posible «disrupción económica de gran alcance» y el Gobierno de Starmer cree que el país está preparado para afrontar el impacto del conflicto. Leer