Un año más, el Gobierno se ha empeñado en incrementar el salario mínimo a toda costa, sin pensar bien en los efectos perversos que tiene para el conjunto de la economía, especialmente para los más débiles, a quienes cierra muchas puertas laborales, así como para la competitividad de las empresas, que son las generadoras de empleo. Ahora, lo ha incrementado de nuevo, nada menos que un 5%, hasta 1.134 euros en catorce pagas, lo que frenará todavía más la economía. Leer