La brecha entre la vicepresidenta segunda y sus compañeros de partido se va agrandando sin que se vea ni un atisbo de solución. La guerra está servida, solo falta por saber cuándo saltará por los aires la coalición. Leer
La brecha entre la vicepresidenta segunda y sus compañeros de partido se va agrandando sin que se vea ni un atisbo de solución. La guerra está servida, solo falta por saber cuándo saltará por los aires la coalición. Leer