Todos los indicadores adelantados, incluyendo los de la OCDE, S&P y la Comisión Europea, apuntan a un retroceso de la economía en los próximos meses. De hecho, las empresas ya están notando un recorte de la actividad que se manifiesta en la caída del consumo de electricidad y cemento. Esto repercute en un desplome de la confianza empresarial que junto con la subida de los tipos de interés está llevando a la paralización de nuevas inversiones ante la creciente incertidumbre. Leer