Los datos de la Encuesta de Población Activa del tercer trimestre son malos para el mercado laboral, sin paliativos, por mucho que el Gobierno se refugie en los datos interanuales, en el artificio de la contratación indefinida obligada por el cambio normativo o en el escuálido incremento de empleo trimestral, que es un incremento muy leve para el trimestre turístico en el que tiene lugar, cuando en el mismo trimestre del año anterior crecía en 359.300 personas. Leer