Sorprende esta epifanía sobre las bondades de la unificación normativa en un Gobierno cuyo presidente alardeaba hace unos meses de haber impulsado más de doscientas leyes desde que llegó al poder y que trata de justificar el cupo para Cataluña como un avance hacia la federalización de España, que por principio es lo contrario a la uniformidad. Leer